Capturó mi atención el concepto de RESILIENCIA, por lo que busqué información en la web, y me pareció muy interesante la definición y el enfoque que le da el Politólogo Alfredo C. Ángel, les dejo el extracto de la revista analítica.com, donde podrán ver su perfil, además de otros artículos importantes de leer.
A continuación el Artículo textual:
"No está claro todavía entre los investigadores, cuáles son
exactamente las cualidades por las que, personas en situaciones verdaderamente
sin esperanza alguna como las relacionadas con historias de cáncer, muerte de
seres queridos, la quiebra de empresas, el quedarse desempleado abruptamente, o
sin pareja, o con historias de hijos de padres alcohólicos, o drogadictos,
sobreviven y salen adelante como resultado de una particular capacidad para
sobrevivir (resilience), sin que estas situaciones las ahoguen y las arrastren
hasta el fondo. El termino resiliencia viene de la palabra en ingles resilience que no tiene una traducción exacta en
español, pero que significa capacidad de rebote ( bouncing back, pararse otra
vez), una cualidad muy particular para resistir que evidencian los seres
humanos sobrevivientes de crisis severas.
Las investigaciones sobre esta característica humana para la
sobrevivencia, las inicio hace 40 años el doctor Norman Garmezy , hoy profesor emerito de la
Universidad de Minnesota en Minneapolis, quien investigo cómo era que muchos
hijos de padres esquizofrénicos no sufrían de las terribles enfermedades psicológicas,
propias de crecer en un hogar con padres traumatizados. En los campos de
concentración durante la II guerra mundial, los sobrevivientes denominaban esta
cualidad “escudo plástico”, con lo cual se referían a la habilidad para hacer
rebotar la adversidad. Mas tarde el psiquiatra austriaco Víctor E. Frankl, ideó
su concepto de “terapia del
significado” , que él mismo
utilizo como prisionero en el campo de concentración de Auschwitz, cuando se
imaginaba continuamente a sí mismo dando clases y conferencias después de la
guerra sobre la psicología de los campos de concentración, de manera que el
mundo conociera cómo había sobrevivido.
No es ni la educación, ni la experiencia, ni el entrenamiento,
ni el conocimiento, ni la intuición lo que explica la resiliencia. Las
investigaciones más recientes documentadas en el trabajo de Diane L. Coutu, Harvard Business
Review, May 2002, evidencian que la resiliencia tiene tres pilares
fundamentales que son igualmente validos en los casos de enfermedades
terminales, crisis sociales, en las olimpiadas y en las organizaciones. Para
los venezolanos de hoy, estudiar, comprender y aplicar estas tres
características es de importancia capital, ya que nos ayudará a enfocarnos y a
salir adelante en la peor crisis política, económica y social que hayamos
vivido en la historia republicana.
Las tres cualidades medulares de la
resiliencia son: 1) Una fría comprensión y aceptación de la realidad; 2) Una
profunda creencia en que la vida sí tiene significado, apalancada en valores muy
sólidos; y 3) Una extraña y misteriosa habilidad para improvisar, para “inventarse una” en medio de la adversidad.
1) Comprendiendo
la realidad. Las
investigaciones evidencian que los sobrevivientes de la adversidad (las
personas con resiliencia), tienen una comprensión de la realidad lapidaria y
con los pies muy puestos sobre la tierra, mas allá de ilusiones justificadoras,
de lo poco que le guste esa realidad y de lo aterradora que esta sea. Para
cambiarle la perspectiva a una desmoralizada fuerza de venta como la que existe
hoy en Venezuela por ejemplo, seguro que es una herramienta útil fortalecerles
su sentido de oportunidades en medio de la crisis. Pero para afrontar la
terrible situación que viene, se requiere más que optimismo. Es indispensable una
fría comprensión de la devastadora realidad. A veces, la gente con menor
resiliencia, llama pesimismo a esta manera de enfrentar situaciones de
extraordinaria desventura. Como enfrentar la realidad es normalmente muy
desagradable y emocionalmente devastador, solo la resiliencia protege a las
personas de tales efectos.
2) La búsqueda
de significado. A la
habilidad para ver las situaciones con mucho realismo, le sigue la particular
habilidad para construir y darle sentido a los momentos terribles. Todos conocemos
personas que ante situaciones devastadoras lo primero que hacen es llevarse las
manos a la cabeza y gritar, o llorar desesperadamente diciendo, ¿cómo puede estar pasándome esto a
mí? . Este tipo de personas
se ven a sí mismas como víctimas y viven esas experiencias demoledoras con la
certeza de que no aportan ningún aprendizaje ni significado a sus vidas. Las
personas con resiliencia, identifican y elaboran construcciones subjetivas
significativas del sufrimiento, a partir de las cuales crean sentido de vida
para ellos y para los demás.
Las investigaciones evidencian que, las personas con
resiliencia, en vez de preguntarse “¿por
qué yo, por qué me está pasando esto a mí?” ,
se preguntan “¿por qué no?” . Al hacerse esta pregunta,
comienzan a plantearse objetivos pequeños y específicos de todos los días, que
les alumbran el camino con la misma certeza de que el sol estará allí mañana
otra vez, a pesar de la adversidad inclemente. Esta construcción de significado
todos los días es la mejor conexión con el futuro, porque hace manejable el
presente, removiendo la sensación de que ese presente es gigantescamente
agobiante y desesperanzador. El reto con el significado situacional es que se
diluye con facilidad, la adversidad lo hace desaparecer rápido, y no porque uno
lo haya encontrado una vez, el significado se va a mantener o uno lo va a
encontrar de nuevo con facilidad, una vez haya desaparecido. Las personas
resilientes conocen esta amenaza muy bien. Y saberlo se convierte en una
cualidad para sobrevivir: ¡nunca lo olvidan!. Las personas que mejor y más
rápido construyen significado en la desventura, evidencian tener un sistema de
valores muy arraigados. Los valores personales son vitales, porque son caminos
para interpretar y darle forma a los eventos en un entorno de desesperanza e
infortunio. Como la iglesia católica por ejemplo, cuyo inmutable sistema de
valores le ha permitido sobrevivir guerras, corrupción, chisme, cinismo,
pedofilia, narcotráfico, sobornos y homosexualidad por más de 2000 años.
3) La habilidad para “inventarse una” .
Improvisar en medio de la desventura y el infortunio con lo que se “tenga a la mano” , es la tercera cualidad de la
resiliencia. Se trata de cierto tipo de creatividad e inventiva, aparentemente
loca e ilógica, que permite improvisar soluciones sin contar con las
herramientas y recursos apropiados. Las personas resilientes sacan lo máximo de
lo que no tienen, le inventan usos nada comunes a los objetos a su alcance. Así
lo han demostrado las experiencias de personas en los campos de concentración,
en las cárceles venezolanas y alrededor del mundo. En los barrios marginales de
Venezuela, como lo prueban las experiencias exitosas de los“microempresarios
de barrios”. La experiencia de UPS en el estado de Florida durante los
mortales y devastadores huracanes de la década del 90, pasó a la historia como
uno de los casos más notables del “inventarse
una organizacional” . Y tú
hermano venezolano, lo que estas viviendo hoy en este difícil trance de
desventura e infortunio político, económico y social es muy grave y se va a
poner peor, pero es muy real, te puedes inventar una en medio del caos y tu
vida sí tiene sentido, porque tú eres una persona con la cualidad para
sobrevivir y salir adelante en medio de la adversidad."